Investigando y exponiendo los abusos y violaciones de los Derechos Humanos cometidos por la Psiquiatría desde 1969
   
Dr. Fred A. Baughman

Dr. Fred A. Baughman

El Dr. Baughman es neurologo certificado, neurologo infantil y miembro de la academia americana de neurología.

El ha descubierto y descrito enfermedades reales, pero no ha encontrado anormalidades (evidencias de enfermedad) en los niños etiquetados con TDA/TDAH.


NOTICIA:

Reconocido Neurólogo expone el fraude del Trastorno del Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

 “El mayor fraude en el cuidado de la salud en la historia americana

   es la falsedad de la existencia del déficit de atención y el desorden
   de hiperactividad como una enfermedad real, y la drogadicción de
   millones de niños completamente sanos”

                                                 Fred Baughman, neurólogo y pediatra.


En marzo del 2006, el Dr. Fred Baughman participó en un coloquio sobre Déficit de Atención e Hiperactividad, celebrado en el Salón Verde de la H. Cámara de Diputados de la Ciudad de México.

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad se ha convertido en una moda siniestra que está afectando a miles de niños y niñas de muchos paises.

Con falsos diagnósticos, motivados por la ambición más que por la ciencia, los niños son etiquetados como hiperactivos y dirigidos al calvario de la drogadicción legal.

Los padres y maestros deben conocer la verdad acerca del tema y es por ello que durante el Coloquio denominado “Déficit de atención e Hiperactividad”, el médico neurólogo Fred Baughman expuso los resultados de su investigación, la cual demuestra que el Trastorno por Déficit de Atención es una mentira ruin difundida sólo con el propósito de vender drogas psiquiátricas como el Ritalín, Concerta, Straterra y otros.

En el Coloquio, organizado por la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, se presentaron también las ponencias del Psiquiatra Dr. Gerardo Heinze Martín, Director del Instituto Nacional de Psiquiatría Francisco de la Peña. Los señores Eduardo Barragán Pérez Director del Hospital Infantil de México y Julio Sotelo Morales Director del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugia, quienes por más de una hora hablaron de dicho trastorno, enumeraron características de un niño normal como moverse de la silla, perder cosas, no esperar su turno, y una gran necesidad de acción y movimiento. Sin poder demostrar el porqué, dijeron que esas características son razón suficiente para diagnosticarles a los niños un trastorno mental y ponerlos bajo tratamiento de potentes fármacos.

Las contradicciones entre ellos no se hicieron esperar. Mientras algunos pretendían asegurar que el TDAH es un trastorno que puede verse con radiografías (e inclusive colorearon una imagen cerebral), otros decían que era un problema funcional y que nunca se vería reflejado con un escaneo cerebral, radiografía o examen médico alguno. En fin, los mismos psiquiatras parecían desarrollar las características que ellos catalogan como síntomas del TDAH. Pudimos ver al Dr. Heinze durmiendo en su silla y a otros panelistas contando confidenciasa al de al lado, como estudiantes de secundaria, sin poner atención alguna al ponente en curso. Sin embargo, cual si fuera un largo comercial patrocinado por los laboratorios farmacéuticos, los ponentes coincidían en sólo un punto: que la única solución era darles drogas psiquiátricas a los niños. Con esto, la confusión crecía y los asistentes no sabían qué pensar.

Afortunadamente, le tocó el turno al Dr. Fred Baughman, reconocido médico neurólogo, miembro de la Academia Americana de Neurología, quien durante varios años se ha dedicado a desenmascarar lo que hay detrás del Trastorno del Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). El Dr. Baughman hizo una declaración desconocida para la mayoría de los asistentes (padres de familia, diputados y estudiantes de medicina). Narró como se creo el TDAH por consenso teniendo como base una cantidad de factores y procedimientos no científicos. Habló acerca de su participación en una reunión de la “National Institution of Mental Health” y la controversia generada desde que se introdujo el TDAH. El Dr. Baughman es testigo de cómo en Maryland se afirmaron declaraciones sin presentar pruebas de estudios cerebrales, es más, afirmando que los niños que padecían este conjunto de actitudes tenían el cerebro un 10% menor al normal. En esa ocasión el Dr. Baughman se enfrentó al Dr. Swanson, miembro del panel, a quien le dijo que se había ocultado el hecho de que las personas en las que se hizo el estudio mencionado, habían estado tomando metilfenidato (el fármaco mas escogido para “tratar” el TDAH) por un periodo largo, y que esa es la razón detrás de la atrofia cerebral (encogimiento). Y al Dr. Swanson no le quedó más opción que aceptar la observación del Dr. Baughman.

Después de relatar este acontecimiento, Baughman leyó a los asistentes un párrafo del manual DSM IV TR que afirma que no hay prueba científica alguna para demostrar el TDAH, como las que hay para cualquier enfermedad verdadera. En una gráfica sencilla ilustró el efecto de una enfermedad inventada y como el cuerpo del niño se va intoxicando con los fármacos cuyas ventas representan cifras millonarias.

Su ponencia se concluye como: “No hay porqué darle a un niño una droga tan adictiva y peligrosa para una enfermedad inventada. Esta violación no debe darse en un país en donde se ejerce la democracia. Ya que tras haber convertido en ley el dar este tratamiento, se les obliga a los padres a someter a sus hijos a tales estupefacientes que además ponen en riesgo la vida, tal como se ha comprobado con las múltiples muertes súbitas de niños ocurridas en EEUU, de las que se ocultan las verdaderas cifras.

El panel finalizó con la propuesta de ley que la diputada María Cristina Díaz Salazar está apoyando, en la que se pretende que los niños sean canalizados a la atención psiquiátrica por cualquier persona que le cuide, alegando TDAH, (esta enfermedad inexistente y muy controvertida) y de esta forma, someter al niño a medicamentos para tratar su trastorno. Los medicamentos recetados para el TDAH están clasificados por las leyes internacionales como estupefacientes mayores (altamente adictivos y catalogados al igual que la cocaína).

Es sumamente grave que una diputada federal esté promoviendo este tipo de abusos a la niñez mexicana, tratando de esconder sus verdaderas intenciones y utilizando los esfuerzos honestos de otros diputados por proteger a los niños.








































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